viernes, 18 de abril de 2014

¿Por qué son tan difíciles los pactos educativos?

Introducción al texto ¿Por qué son tan difíciles los pactos educativos?, escrito por Juan Carlos Tedesco, es la introducción al monográfico número 34 “Pactos Educativos”de la Revista Iberoamericana de Educación:
El proceso de globalización ha creado nuevos escenarios políticos, sociales, económicos y, en nuestro caso, educativos, a menudo virtuales, que nos obligan a reflexionar acerca de las políticas educativas y su adecuación al nuevo contexto. La crisis institucional del estado-nación que se deriva de este hecho pone en tela de juicio la confianza en el sistema democrático.
En el presente artículo el autor reflexiona acerca de la sociedad basada en el conocimiento y su impacto en el aumento de la desigualdad social; los enfoques fundamentalistas como opresores de la política y, en consecuencia, como obstáculos a la concertación de políticas educativas; la crisis del estado-nación y la descentralización de las acciones; la no sustentabilidad de los acuerdos a largo plazo; y el papel de la educación para imprimir mayor igualdad social.
En este contexto, el lector encontrará reflexiones interesantes acerca de la dificultad de concretar políticas educativas en la actualidad y conclusiones que intentan dar una respuesta a la pregunta que da título al artículo.

El estudio parte de la hipótesis de investigación “El origen de las dificultades para concretar políticas educativas radica en la propia centralidad que hoy ocupa el conocimiento en la estructura social”. Con centralidad se identifica el poder del conocimiento (v.i) que actúa sobre la incapacidad para concertar pactos educativos (v.d).
Para comprobarla se realiza un estudio descriptivo de aquellos factores que influyen en la dificultad para establecer políticas educativas que den respuesta a las necesidades que presenta la Educación en la actualidad.
En primer lugar, se estudia el factor económico. El conocimiento es concebido como un producto que aumenta la brecha entre igualdad y desigualdad, dividiendo la población en dos grandes grupos. Los que quedan dentro de esta sociedad se asemejan cada vez más entre ellos, y los que quedan fuera se alejan inevitablemente de los primeros. Esto se traduce en una concentración del ingreso.
En segundo lugar, se estudia el factor político. Existen dos enfoques que se oponen o resisten a la concertación de políticas educativas y que a la vez provocan una opresión del sistema político. Por un lado, el enfoque neoliberal (fundamentalismo del mercado) donde los ciudadanos son considerados como clientes. Y, por otro lado, el fundamentalismo autoritario que huye de cualquier atisbo de debate o pluralismo afirmando que las decisiones las ha de tomar únicamente el Estado.
En tercer lugar, se estudia el factor social. La relación entre escuelas y empresas es complicada, pues las primeras buscan resultados a largo plazo y acuerdos globales, mientras que las segundas quieren resultados inmediatos y acuerdos institucionales. A este hecho debemos sumar la imposibilidad de generar acuerdos a largo plazo que provoca el dinamismo social en la actualidad, y la dificultad de concertación política, basada en el binomio valores-responsabilidad/conocimiento-información, que causa la existencia de ciudadanos no-educados que se encuentran en una situación de ruptura con los valores tradicionales y, a la vez, de falta de dominio de la información y el conocimiento.
Las conclusiones extraídas no son menos interesantes. La primera de ellas es que los pactos educativos son necesarios para superar el fundamentalismo de mercado o autoritario, pero exigen una mayor articulación de expertos e inexpertos, la superación de visiones particularistas y mayor significación social. La segunda pone de manifiesto el doble papel que ha de tener el Estado en este marco. En el primero se acentúa la responsabilidad de convocar a todos los actores sociales implicados y manejar la tensión entre procesos de concertación y toma de decisiones. El segundo tiene que ver con la obligación de representar a los que no están, esto es, representar los intereses generales. La tercera afirma que si algo es socialmente necesario (pactos educativos) debe ser posible. Y la cuarta afirma que la a través de laEducación se consigue la redistribución de bienes y la formación de valores de solidaridad que hagan posible dicha redistribución.

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